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Hace años, si quería comprar oro físico, simplemente podía entrar en una sucursal bancaria y comprar un lingote. Podía guardarlo en una caja de seguridad del banco y, en algunos casos, recogerlo físicamente. Así se convertía en propietario de oro físico.
Pero los tiempos han cambiado. La mayoría de los bancos españoles ya no venden lingotes de oro y las cajas de seguridad están desapareciendo. ¿Por qué ya no se puede? ¿Cómo era antes y qué opciones le quedan hoy para comprar oro físico?
La normativa sobre los flujos de capital se ha endurecido drásticamente en los últimos diez años. El oro físico se ha convertido en un 'producto de alto riesgo' para los bancos dentro del estricto marco de la Ley de Prevención del Blanqueo de Capitales y de las directivas europeas contra el blanqueo (AMLD).
Verificar el origen del oro en la compra y el origen del patrimonio en la venta supone para los bancos una enorme carga administrativa. Los costes operativos y las primas de seguro asociados al mantenimiento de existencias físicas tampoco compensan ya los márgenes para muchos bancos.
Para evitar el riesgo de sanciones de los supervisores, la mayoría de los grandes bancos españoles han abandonado por completo la venta de oro físico al cliente particular.
El Banco Santander, el mayor banco de España, no ofrece oro físico como producto de inversión a particulares. Los clientes interesados en exposición al oro son derivados a fondos cotizados (ETF), fondos de inversión o productos estructurados que siguen el precio del oro.
BBVA tampoco dispone de canales propios para la compra directa de lingotes o monedas de oro. La entidad ofrece, en cambio, vehículos de inversión vinculados al precio del oro a través de su gestora y de su plataforma de mercados.
Para clientes particulares, esto significa que el oro físico ya no se compra en la oficina de BBVA, sino que la entidad les remite a productos financieros con exposición indirecta al metal precioso.
CaixaBank es, hoy en día, el único gran banco español que ofrece la venta directa de oro físico a particulares, a través de su histórico servicio del Monte de Piedad.
A través de Monte de Piedad, CaixaBank vende lingotes y monedas de inversión por encargo, con entrega física y certificación oficial. Esto convierte al banco en la única opción tradicional bancaria en España para adquirir oro físico real.
No obstante, el catálogo es limitado y los precios deben compararse con los de plataformas especializadas, ya que las primas sobre el precio de mercado pueden variar de manera significativa.
El Banco Sabadell, Bankinter y otras entidades comerciales españolas no comercializan lingotes ni monedas de oro de forma estable en sus oficinas. Su exposición al metal precioso se canaliza a través de fondos, ETF y productos derivados, sin entrega física al cliente final.
Por tanto, salvo el caso de CaixaBank, los inversores ya no pueden comprar oro físico directamente en su banco. Sí es posible (indirectamente) invertir en oro o (indirectamente) invertir en plata en la mayoría de los bancos, en forma de "ETF de oro" o "ETF de plata" (Exchange Traded Funds).
Se trata de fondos de inversión cotizados que siguen el precio del oro, en los que usted, como inversor, compra una participación en el fondo en lugar del propio metal físico.
En los bancos, esto suele articularse mediante un derecho de crédito en papel: el banco gestiona el oro para el fondo o garantiza su valor mediante derivados.
Esto significa que depende de la solvencia del banco y del fondo, ya que usted no es propietario directo de lingotes físicos.
Esta forma indirecta no ofrece, por tanto, las mismas garantías que los lingotes físicos que los bancos vendían antes.
Donde antes podía acudir simplemente a su propio banco para adquirir lingotes físicos, el panorama ha cambiado en los últimos años. Los grandes bancos españoles han cerrado casi por completo sus ventanillas de metales preciosos. Ahora se centran sobre todo en la banca digital y en productos de inversión digitales, de modo que, para una propiedad tangible, debe recurrir a otro tipo de proveedor.
A través de GoldRepublic puede seguir comprando oro físico. Invierte en metales preciosos físicos desde tan solo 50 € o desde 1 gramo. Su inversión se almacena en una cámara acorazada gestionada por un tercero en Suiza, Alemania o los Países Bajos. Usted es y sigue siendo el propietario legal de su oro y puede consultar su posición y la presencia en la cámara las 24 horas, los 7 días de la semana, a través de su cuenta de GoldRepublic.
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Antes podía comprar oro en el banco. Hoy ya casi no es posible. ¿Por qué? ¿Y qué opciones le quedan para comprar oro físico?